A modo de presentación....

Siempre me ha gustado escribir, cuando una emoción me desborda y los sentimientos se me alborotan, escribo.....
Este rincón parece un buen lugar para compartir todo eso que escribo y también aquello que no me pertenece y que, recogido de diferentes fuentes, he tomado prestado.....
Y ya puesta a compartir, os dejo una relación de mis libros favoritos, una pequeña y variada muestra de la música que me gusta con enlaces a YouTube, algunas noticias y artículos de actualidad o divulgación...., en fin, de todo un poco


domingo, 26 de abril de 2020

Domingo de confinamiento…



La situación que estamos viviendo nos está afectando a todas y a todos, sin duda alguna, con independencia de cuales sean las circunstancias de cada cual, en lo personal, económico y social, que ese tema sería muy extenso de tratar y sobre el que únicamente puedo aportar que soy consciente de la situación privilegiada que tengo, con respecto a otras personas y a otras familias. 

Y dicho esto, voy a lo mío, a lo que para mí supone lo peor del confinamiento, que no es ni más ni menos que el alejamiento forzoso de mi pequeña familia, el no poder verles, tocarles, abrazarles… si ya sé, no estoy descubriendo nada que no sienta cualquiera, claro que sí, pero es que en mi caso, el domingo es el día de juntarnos todos en mi casa y de cocinar para ellos, una de las cosas que más satisfacción me produce y por las que más vale la pena haber parido dos hijos y tener dos nietos….

Preparar desde la tarde anterior o desde primera hora de la mañana la comida, intentando innovar a veces y recurriendo otras a los platos que sé que más les gustan, disfrutar haciéndolo, con paciencia y calma, porque es como mejor resulta cualquier plato y porque a estas alturas ya estoy yo muy lenta y he de hacer las cosas así, con calma, muchaaa calma….

Intentar tenerlo todo preparado para cuando ellos empiezan a llegar, para que no me encuentren liada todavía entre fogones, aunque a veces eso no lo consigo, la verdad, pero tiene el encanto de que comenzamos las charlas todos juntos en la cocina, mientras picamos algo y tomamos un vermut o una cervecita.

Disfrutar de las charlas de Ángel, mi nieto mayor, que ya está hecho un hombrecito y participa en las conversaciones como si ya fuera un adulto, es divertidísimo escucharle…., de los cambios que a diario se van viendo en Mateo, el chiquitín, aunque este dichoso confinamiento nos está impidiendo participar en vivo y en directo de sus avances, sus intentos de charlar, balbuceando los típicos “ajos”, sus risas, su curiosidad que ya empieza a ser evidente….

Compartir experiencias, preocupaciones, proyectos, opiniones…., mientras se prepara la mesa, mientras comemos y con el café y la sobremesa llegan las bromas y las risas…., porque en esta familia, la risa es una constante y la estoy echando muchísimo de menos….

Hoy, un domingo más de confinamiento, siento una enorme tristeza por no teneros aquí, por no poder cocinar para vosotros, por no poder abrazaros, achuchar a mis dos pequeñines y compartir charlas y risas…., para aliviar un poquito esta sensación, imagino que os tocó vivir fuera, en otro país, por motivos de trabajo y que pronto, muy pronto, tendréis vacaciones y podréis venir a visitarnos…. En realidad, es lo que probablemente les sucede a muchas familias, sin necesidad de que exista un confinamiento…

Nuevamente y por encima de todo, un domingo más de confinamiento, a pesar de la tristeza que siento, agradezco la suerte que tengo!

Buen día a todas y a todos, mañana quedará un día menos para abrazarnos!

Carmen Rocamora
(contadora de historias)
26 de abril de 2020

jueves, 9 de abril de 2020

Sueño.....


Sueño con vosotros dos,
mis chiquitines
interactuando juntos
compartiendo risas y juegos

Sueño con el fin
de esta insólita pesadilla
que nos tiene atrapados
y os está impidiendo conoceros

Sueño con ese grandioso día
en el que nos veamos de nuevo
y poder achucharos
y llenaros de besos

Sueño que para vosotros
los peques de la casa
esta historia sea sólo una anécdota
y no vulnere vuestra infancia

Sueño que mañana
quedará un día menos
para abrazarnos todos
y recuperar lo nuestro!

(a mis nietos Ángel y Mateo)

Carmen Rocamora
(contadora de historias)

9 de abril de 2020 (vigésimo séptimo día del estado de alarma)

lunes, 23 de marzo de 2020

El azucarero de la iaia...



Décimo día de confinamiento,
no salimos para nada, 
nuestros hijos se ocupan
de hacernos la compra.
La traen, la dejan… y se van
nos saludamos de lejos,
nos enviamos besos con las manos
se escapa una lagrimita…
de vez en cuando

Esta mañana,
al poner el desayuno a mi madre
observo que no quedan apenas
sobrecitos individuales de azúcar
Nosotros no tomanos, 
ni en el café, ni en nada
sólo mi madre toma azúcar…
Pienso que ya envié anoche
a mi hijo pequeño,
la lista de la compra
y que no es cuestión de marear
añadiendo ahora un elemento más

Así que, he rescatado
el viejo azucarero de mi madre
ella, cuando lo ha visto,
se ha quedado pensativa
y ha murmurado….
“madre mía, cuánto tiempo!”

Estamos inmersos en un momento único,
excepcional, inédito, global…
que tal vez nos lleve a tener que rescatar,
de manera emocional o práctica
costumbres, hábitos, elementos
de otro tiempo pasado
como me ha sucedido a mí hoy
con el azucarero de la iaia

Pero esto es sólo,
la reflexión de una confinada
Ánimo, cuidaos mucho
y quedáos en casa!

Carmen Rocamora
(contadora de historias)
23 de marzo de 2020 (10º día del estado de alarma)

sábado, 7 de marzo de 2020

Satisfacción, gratitud, disfrute….


Voy a cumplir años, 65!!..., a veces me parecen muchos y otras, no tanto, pero no soy consciente  internamente de que hayan transcurrido tantos años desde que tengo recuerdos, salvo cuando echo la vista atrás y me detengo en algún instante del pasado y tomo conciencia de que queda muy, muy lejano…., es entonces cuando siento una especie de vértigo en la boca del estómago.

Han sido muchas cosas las que han pasado a lo largo de estos años, muchos acontecimientos, muchas ilusiones, muchos encuentros y muchos hallazgos en el camino, alegrías y penas, sonrisas y lágrimas, como en la vida de cualquier ser humano, en la mía ha habido de todo un poco y ahora, cuando se acerca la fecha de mi cumpleaños, cuando ya no trabajo, porque mi vida laboral ha finalizado, ya soy una jubilada y pronto seré pensionista, cuando llevo más de 40 años con el mismo compañero de vida y soy madre de dos hijos y abuela de dos nietos…
el balance que obtengo cuando pienso en lo que ha sido mi vida a lo largo de estos 65 años, es de satisfacción, gratitud y disfrute….

Satisfacción porque me gusta todo lo que he vivido hasta ahora, con los momentos buenos y con los malos -unos y otros han contribuido a ser quien hoy soy-, porque jamás me he portado mal con nadie, porque en mi vida ha habido siempre mucho AMOR con mayúsculas, porque es mucho el amor que he dado y muchísimo el que he recibido y, ahí seguimos…..

Gratitud porque he tenido la suerte de nacer en esta parte del mundo, donde no he conocido el hambre ni el sufrimiento, por tener la maravillosa familia que tengo, por haber podido hacer realidad muchos de mis sueños, por haber conocido a tantas y tantas personas únicas e irrepetibles que me han aportado muchísimo y poder afirmar que muchas de ellas me honran con su amistad, por todos los animalitos que me han acompañado en diferentes etapas de mi vida, cada uno de ellos era/es especial y me ha dejado/dejará huella….

Disfrute porque es quizá la palabra que mejor me define, soy una “disfrutona”, porque me entusiasmo, me ilusiono y me apasiono con cada plan, trabajo, proyecto, persona, animal o cosa que se cruce en mi camino, he vivido de forma muy sencilla estos 65 años, no he sido protagonista de ninguna gesta o hazaña y, sin embargo, siento que mi vida ha sido muy intensa y muy interesante, me siento una triunfadora por mis pequeños logros, porque he puesto ilusión, empeño y pasión en cada cosa que he hecho y, tal vez por eso, la sensación que ahora mismo tengo, es que me gusta ser la persona que soy y que no me cambiaría por ninguna otra.

Mil gracias a toda la buena gente que me rodea, que me quiere y que me acepta tal como soy, porque sois el motor que da impulso a mi entusiasmo por seguir sorprendiéndome y disfrutando de esta maravillosa experiencia que es VIVIR!!

Carmen Rocamora
(contadora de historias)
7 de marzo de 2020 (a 2 días de mi 65 cumpleaños)