A veces es necesario equivocarse,
para
aprender y avanzar en el camino
lo malo es cuando el equívoco
causa dolor
en alguien muy querido
Muchas veces las equivocaciones
van de la
mano del miedo y la preocupación
que nos ciegan y nos aturden y nos
paralizan
El miedo ante una situación nueva,
ante
un reto o ante un cambio
la preocupación ante una incertidumbre,
ante aquello que escapa a nuestro control
Equivocarse, aunque a veces duela o haga
daño,
es a menudo inevitable
y a veces lo único que queda, es pedir
perdón!
Buenas noches, dulces sueños!!
Carmen Rocamora
(contadora de historias)
28 de mayo de 2013
[A
mis hijos: cuando la madre que soy asoma con fuerza desde muy adentro, en
situaciones propicias al desasosiego y la preocupación, se me bloquean la
cordura y la sensatez y entonces, puede suceder que me equivoque]


