A modo de presentación....

Siempre me ha gustado escribir, cuando una emoción me desborda y los sentimientos se me alborotan, escribo.....
Este rincón parece un buen lugar para compartir todo eso que escribo y también aquello que no me pertenece y que, recogido de diferentes fuentes, he tomado prestado.....
Y ya puesta a compartir, os dejo una relación de mis libros favoritos, una pequeña y variada muestra de la música que me gusta con enlaces a YouTube, algunas noticias y artículos de actualidad o divulgación...., en fin, de todo un poco


viernes, 11 de mayo de 2012

Magistral magister!!


Esta imagen pertenece a "El tiempo de los modernos"
No es cierto que cada día sea igual a otro, aunque a veces lo parezca y es que por mucho que planifiquemos nuestras ocupaciones de cada día, lo cotidiano está siempre supeditado a los acontecimientos inesperados, a las actividades imprevistas, de ahí que un día cualquiera, que de buena mañana se ha levantado vestido de normalidad, pueda verse sorprendido cambiándose de traje y al llegar la noche no guarde parecido alguno con lo que cabía esperar.  

Ayer era un día normal en mi particular cotidianidad, hasta que la inesperada invitación para asistir a un acto académico, lo convirtió en especial…..

En el Salón de Grados de la Facultad de Filosofía y Letras se clausuraba el IX Seminario “Historia y Clima” con una conferencia sobre las catastróficas consecuencias provocadas por los desbordamientos del río Ebro y algunos de sus más importantes afluentes y, durante un buen rato, las devastadoras inundaciones que anegaban cultivos y destrozaban puentes, allá por el XVIII, acapararon todo el protagonismo, especialmente para quien con su magistral modo de transmitir el conocimiento nos estaba poniendo al corriente de estos sucesos, tres siglos después de que tuvieran lugar.

Ignoraba el conferenciante, Doctor Enrique Giménez López, Catedrático de Historia Moderna, que para el resto de los presentes, ese día él era el protagonista indiscutible y que no era un capricho del destino ni una súbita epidemia de adictos a las catástrofes climatológicas en el contexto histórico de la Edad Moderna, el motivo por el cual el Salón de Grados estaba ocupado en su totalidad por un público atento y respetuoso que le escuchaba embelesado, como tampoco era fruto de la casualidad que las caras de prácticamente todos los asistentes le resultaran familiares, aunque para mí que esto último le debió parecer como mínimo “chocante”, a juzgar por algún que otro gesto de perplejidad que en algún momento se dibujó en su semblante… y no era para menos!!, porque allí había de todo, como en la viña del Señor….

Tras la lección magistral, se escucharon los aplausos sentidos y sinceros y el Ebro y sus afluentes se retiraron discretamente, llevándose con ellos sus respectivas inundaciones, para ceder el protagonismo a un inmenso caudal humano desbordado de emociones y el día, pillado por sorpresa,  se desprendió de la normalidad y fue cubriéndose con los cálidos ropajes que fueron confeccionando los improvisados sastres del saber y del conocimiento, maestros, discípulos, amigos y compañeros, que han compartido con el homenajeado, la misma materia prima con la que él ha tejido a lo largo de los años, su intachable trayectoria humana y profesional.

Ayer cuando asomó la noche para ponerle su punto final, no le quedaba al día un sólo rastro de lo cotidiano y sin embargo conservaba el vivo recuerdo de todo lo demás: el respeto, la añoranza, el afecto, la emotividad y la gratitud que habían presidido aquella mañana, el singular acto académico en el que el profesor Giménez López había impartido "oficialmente" su última lección magistral.

Agradezco la fortuna de haber participado en el merecido homenaje a esa gran persona entrañable y familiar, amigo de sus amigos, maestro de maestros, que hoy se aleja de las aulas, pero que sin duda seguirá regalando en cada ocasión que se presente y en cualquier lugar, no una clase magistral, sino muchos y diversos magistrales momentos y al que yo desde aquí le pido que nunca deje de dejarse llevar.... por la curiosidad, que la suerte, querido profesor… ya vendrá!!

Con profundo respeto y enorme cariño,

Carmen Rocamora
(contadora de historias)
10 de mayo de 2012

sábado, 5 de mayo de 2012

Algunas cosas que me gustan y otras tantas que no me gustan


Me gusta la noche, los helados de chocolate, los besos en el cuello, las películas románticas, la música, el teatro, mojarme bajo la lluvia, hablar por los codos, mearme de risa, bailar, los niños, los animales, las casualidades, los poderes sobrenaturales, el mar, la montaña, los amaneceres, las puestas de sol, los libros, dormir sin ropa interior, los abrazos de oso, soñar despierta, el arco iris, las rosas con espinas, hacer tonterías, los pueblos pequeños, las guiñadas de ojo, los piropos, la gente sencilla, las tiendas de ultramarinos, las pequeñas capillas, las estaciones de tren, pisar la arena descalza, cocinar para mi gente, las utopías, los carnavales, los silencios en compañía, la república, las canciones de amor, la gente con ilusión….


No me gustan las tormentas con truenos, rayos y relámpagos, las arañas, los terroristas, los murciélagos, las escopetas, las cucarachas, los desfiles militares, la falsedad, que me tiren a la piscina, los cementerios, la hipocresía, la desigualdad, la monarquía, los necios, las amenazas, las corridas de toros, los miedos, la prima de riesgo, los túneles, la pobreza, los rascacielos, la riqueza, la gente beata, las hipotecas, las mentiras, las grandes superficies comerciales, las injusticias, los aeropuertos, las multas, las catedrales,  los peajes, el canon digital, los privilegios, las catástrofes, la jerarquía eclesiástica, las muertes prematuras, las máquinas que hablan, los banqueros, las guerras,  la gente con poder…..

Estas son sólo una muestra, tengo más!!!

Carmen Rocamora
(contadora de historias)
5 de mayo de 2012

miércoles, 2 de mayo de 2012

Soñar, despertar, reaccionar!!


Una avalancha de luz
penetra por la ventana
despejando las tinieblas
de la noche que se aleja

Y un rayo de sol curioso
se cuela entre las cortinas
y se enreda entre las sábanas
invitando a despertar

Y un hueco queda en la almohada
testigo mudo de un sueño
que ha quedado inacabado
con la llegada del alba

Y amanece un nuevo día
y regresa la consciencia
de una realidad ausente
de ilusiones y bondades

Y ese sueño interrumpido
por el nuevo amanecer
se escapa de la inconsciencia
donde querer…, es poder

Y nos devuelve ilusiones
y  bondades olvidadas
y nos inyecta la furia
que nos hará reaccionar!!

Carmen Rocamora
(contadora de historias)
20 de abril de 2012

martes, 1 de mayo de 2012

Medio pan y un libro

Este es el mensaje que leyó Federico García Lorca al inaugurar la biblioteca de su pueblo, Fuente Vaqueros, que se presume fue la primera biblioteca pública de la región de Granada, en septiembre de 1931.  
Hoy, 80 años después, las palabras del poeta se ponen de actualidad y reflejan una tremenda realidad que nos atenaza

 
Medio pan y un libro.
“Cuando alguien va al teatro, a un concierto o a una fiesta de cualquier índole que sea, si la fiesta es de su agrado, recuerda inmediatamente y lamenta que las personas que él quiere no se encuentren allí. ‘Lo que le gustaría esto a mi hermana, a mi padre’, piensa, y no goza ya del espectáculo sino a través de una leve melancolía. Ésta es la melancolía que yo siento, no por la gente de mi casa, que sería pequeño y ruin, sino por todas las criaturas que por falta de medios y por desgracia suya no gozan del supremo bien de la belleza que es vida y es bondad y es serenidad y es pasión.
Por eso no tengo nunca un libro, porque regalo cuantos compro, que son infinitos, y por eso estoy aquí honrado y contento de inaugurar esta biblioteca del pueblo, la primera seguramente en toda la provincia de Granada.
No sólo de pan vive el hombre. Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pediría un pan; sino que pediría medio pan y un libro. Y yo ataco desde aquí violentamente a los que solamente hablan de reivindicaciones económicas sin nombrar jamás las reivindicaciones culturales que es lo que los pueblos piden a gritos. Bien está que todos los hombres coman, pero que todos los hombres sepan. Que gocen todos los frutos del espíritu humano porque lo contrario es convertirlos en máquinas al servicio de Estado, es convertirlos en esclavos de una terrible organización social.
Yo tengo mucha más lástima de un hombre que quiere saber y no puede, que de un hambriento. Porque un hambriento puede calmar su hambre fácilmente con un pedazo de pan o con unas frutas, pero un hombre que tiene ansia de saber y no tiene medios, sufre una terrible agonía porque son libros, libros, muchos libros los que necesita y ¿dónde están esos libros?
¡Libros! ¡Libros! He aquí una palabra mágica que equivale a decir: ‘amor, amor’, y que debían los pueblos pedir como piden pan o como anhelan la lluvia para sus sementeras. Cuando el insigne escritor ruso Fedor Dostoyevsky, estaba prisionero en la Siberia, alejado del mundo, entre cuatro paredes y cercado por desoladas llanuras de nieve infinita; y pedía socorro en carta a su lejana familia, sólo decía: ‘¡Enviadme libros, libros, muchos libros para que mi alma no muera!’. Tenía frío y no pedía fuego, tenía terrible sed y no pedía agua: pedía libros, es decir, horizontes, es decir, escaleras para subir la cumbre del espíritu y del corazón. Porque la agonía física, biológica, natural, de un cuerpo por hambre, sed o frío, dura poco, muy poco, pero la agonía del alma insatisfecha dura toda la vida.
Ya ha dicho el gran Menéndez Pidal, uno de los sabios más verdaderos de Europa, que el lema debe ser: ‘Cultura’. Cultura porque sólo a través de ella se pueden resolver los problemas en que hoy se debate el pueblo lleno de fe, pero falto de luz."
[Inauguración de la biblioteca de Fuente Vaqueros (Granada). Septiembre 1931]